Romanos 10:17 dice que “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios”, entonces que estás escuchando tu?.
El sábado pasado compartía en Takers de lo que puede hacer la fe en nosotros los hijos de Dios y después de varios puntos y minutos llegamos al punto de que la fe viene por el oír de la palabra de Dios. Cuando tu estás alimentandote con la palabra de Dios lo que viene a nuestra vida es fe para conquistar, para triunfar, para motivarme, para salir de las pruebas, para entender el propósito de Dios en nuestras vidas y salir adelante. Pero que pasa con las personas que son hijos de Dios pero lo que están escuchando no es precisamente la palabra de Dios?.
Sabemos que la fe es un don de Dios(Ef 2:8) pero ese don lo recibo por medio de escuchar la palabra de Dios que me edifica y me llena. Ahora, de que te llenas si lo que escuchas no es la palabra de Dios?. Como pretendes tener fe sino escuchas la palabra que te edifica y en vez solo escuchas chismes, música del mundo, pleitos, palabrotas, blasfemias, dudas, tristeza, etc?.
Uno es lo que uno pasa escuchando. Cuantos jóvenes crecen pensado que son unos buenos para nada, que son inútiles porque toda su vida desde niños lo único que escuchaban eran las palabras de sus padres amedrentandolos y aún grandes no logran salir de esas palabras de maldición que los persiguen cada día de sus vidas. He visto cientos de emprendedores quedarse con la motivación en la mano porque las palabras desalentadoras de muchas personas logran apagar una gran ilusión.
Que estás escuchando?. Debemos tener un cuidado con lo que escuchamos porque aunque no lo creamos, afecta. Todo afecta, aún hasta lo que dice una canción cala en la vida de una persona. No tengo nada en contra de ningún género musical porque personalmente me gusta demasiado la música pero pongo un ejemplo, muchos jóvenes de barrios bajos son influenciados por la música reggae en nuestro país y creo fielmente que no importa de donde vengo, importa hacia donde voy pero muchos cantantes del mundo usan su música para hacer leña del árbol caído. He escuchado letras de matarse los unos a los otros, de violar, de sexo a lo loco, de fumar, de consumir drogas, de robar, de pelear, de ser lo mas malo que exista y todas estas personas viven escuchando esta música y cada vez en vez de salir de donde están se hunden cada día mas y todo por lo que escuchan.
Lo que escucho me forma. Escucha lo que te edifica.







